Seguro que alguno de vosotros ha visto a Graciela, la presentadora del programa Misión impecable, utilizando productos naturales para limpiar la casa. La verdad es que es una alternativa muy interesante a los limpiadores comerciales, que aunque puedan parecer más efectivos, contienen sustancias químicas que producen gases irritantes. Los ingredientes de los limpiadores elaborados en casa son más suaves para las manos y las superficies, y sobre todo para el medio ambiente.
- Vinagre blanco diluido. El suave ácido del vinagre disuelve la suciedad, los restos de jabón y los residuos del agua fuerte. Este producto es bueno para limpiar los suelos de madera. Si alguno os estáis preguntando si vuestro baño olerá a ensalada, no os preocupéis ya que el olor de cualquier ácido desaparece cuando se evapora. Al no contener colorantes, el vinagre no mancha las superficies o baldosas claras. En la cocina podéis usar vinagre blanco y agua en espray para la encimera, las superficies y placas del horno siempre que no tengan mucha suciedad. En el baño lo utilizaremos para las encimera, los suelos y superficies exteriores del inodoro. Si queremos limpiar más a fondo tendremos que calentar la mezcla de agua y vinagre en el microondas hasta que se temple, aplicarla en la superficie y dejarla reposar de 10 a 15 minutos. Frotaremos bien y aclararemos.
- Vinagre blanco puro. Este lo podemos usar directamente de la botella. Limpia rápida y profundamente, ya que disuelve los residuos de las aguas duras o los restos de jabón. Lo podemos utilizar para limpiar el inodoro, desatascar la alcachofa de la ducha ya que elimina los restos minerales como la cal. El vinagre suaviza las prendas y acaba con los residuos de detergente.
- Bicarbonato de sosa. Este producto tiene un suave efecto abrasivo, además de propiedades desodorantes. Espolvorea con bicarbonato una esponja húmeda y frota los cercos del baño o los residuos de comida del fregadero. Si la suciedad es más resistente haz una pasta de bicarbonato, sosa y agua, y aplícala. Déjalo actuar de 10 a 20 minutos hasta que los residuos se hayan ablandado y puedan ser eliminados.
- Alcohol isopropílico. Este alcohol es tan efectivo como los limpiacristales comerciales. Se puede usar en ventanas, espejos, accesorios de cromo y para abrillantar las superficies de cerámica y azulejos.
- Amoniaco concentrado. Esta solución alcalina es mas eficaz para limpiar ventanas que el ácido de vinagre.
A continuación, os presentamos unas cuantas fórmulas para elaborar los limpiadores, todas ellas para mezclar en un rociador:
-Limpiador casero en espray: 240ml de vinagre blanco + 240 ml de agua
-Limpiacristales casero: 240 ml de alcohol isopropílico + 240 ml de agua + 1 cucharada de vinagre blanco
-Limpiacristales fuerte: 240 ml de alcohol isopropílico + 240 ml agua + 1 cucharada de amoniaco sin espuma
-Fórmula limpiador multiusos: 1 cucharada de amoniaco sin espuma + 1 cucharada de jabón líquido + 480 ml de aguaTweet
