Test de limpieza

Test de limpieza

por -

¿Está del todo limpia tu casa? Eres tú quien debe decirlo. Las familias más felices establecen para la limpieza de su casa un estándar apropiado a todos sus miembros, crean estilos propios y respetan las preferencias.

Y ¿hasta qué punto eres limpi@? Te animamos a realizar nuestro “test de limpieza” y enfrentarte a la “dura realidad”… o no, ¿quién sabe? ;)

1.- ¿Cómo queda tu cocina después de la cena?

A.- Inmaculada, por supuesto. Cargo el lavavajillas después de cocinar y pongo enseguida la lavadora. No estoy tranquilo si la cocina no brilla cuando apago la luz. ¿A quién le gusta entrar en una casa sucia por la mañana?

B.-Dejo los platos en remojo hasta el día siguiente. ¿A quién le apetece estropear una buena comida fregando con agua caliente?

C.- ¿Cuál es la diferencia? Las encimeras están hasta arriba de platos sucios. Los lavo sólo cuando los necesito para comer.

2.- ¿Cuál es tu relación con la aspiradora?

A.- ¿A quién le hace falta un hombre cuando tengo mi aspiradora súper rápida? Incluso el gato ha aprendido a quedarse quieto cuando la paso.

B.- De amor-odio. La paso por la moqueta todas las semanas o cuando vienen amigos a casa, pero me gustaría que no sonara tanto.

C.- ¿Qué aspiradora? Aún espero a que me la regalen y me demuestren que da resultado.

3.- Vayamos al fondo del problema, ¿con qué frecuencia friegas el inodoro?

A.- Siempre que lo uso, naturalmente. ¿A quién le gusta sentarse en uno que no esté limpio?

B.- Depende, dos veces a la semana; más a menudo si al hombre de la casa le falla la puntería.

C.- Sólo si hay atascado cuando levanto la tapa… ¿cada pocas semanas, dice?

4.- Para tus dulces sueños, ¿con qué frecuencia cambias las sábanas?

A.- Una vez a la semana, o dos veces si hace calor. Me gusta sentir fresca mi ropa de cama.

B.- Cuando me acuerdo o noto que no huelen bien. Más o menos cada dos semanas.

C.- Sólo cuando tengo un ligue nuevo, ya me entiendes. ¿Por qué desperdiciar agua y gastar lavadora si duermo bien?

5.- Eres maniático o un aficionado? ¿Con qué frecuencia quitas el polvo en tu casa?

A.- Cada día, por supuesto, es un ritual. Muchas de mis mejores ideas me vienen cuando acaricio los muebles con mi bayeta.

B.- Una vez a la semana, más o menos, o cuando alguien bromea escribiendo con los dedos “Límpiame” en la mesa del comedor.

C.- Soy fan del método del soplo. Si veo que hay algo cubierto de polvo lo soplo. ¡Qué buen toque! ¿Verdad?

Resultados:

Si la mayoría de tus respuestas son A, ¡muchas felicidades! Eres extremadamente limpio y te sientes feliz de serlo. Tu casa brilla y no se ve una mota de polvo. Procura que tu militancia limpiadora no interfiera entre tú y tu familia, que no tiene por qué disfrutar necesariamente con tus métodos.

Mayoría de respuestas B. Eres un limpiador moderado; tu casa está bastante limpia pero aún le falta para ser un hogar. Te sientes bien entre el tiempo empleado en limpiar y los resultados domésticos, pero eres un poco chapucero. Aproxímate un poco más a la limpieza y disfrutarás más.

Más de tres respuestas C. Eres un sucio tramposo. Te gustan muy poco las cosas del hogar. recuerda esta verdad: si no quieres, no lo harás. Para salir del abismo de la suciedad céntrate en pequeños cambios: limpia las encimeras de la cocina una vez al día y dedica una tarde cada fin de semana a limpiar.

Más información: Libro “Tu casa en orden”

SIN COMENTARIOS

Dejar respuesta


*